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Desde la perspectiva de la Hacienda Pública, el artículo de Citrini y Shah describe una inquietud recaudatoria por la erosión acelerada de la base imponible. Históricamente, el contrato social fiscal se ha basado en el gravamen sobre el esfuerzo humano. Citrini Research es una firma independiente de análisis macroeconómico; de ahí que al publicar su ejercicio prospectivo el 22 de febrero del año en curso, haya provocado particular atención al describir no solo un cambio tecnológico sino un cambio en la anatomía recaudatoria.  

El documento describe una retroalimentación interesante: mejora la IA, se reducen nóminas, cae el gasto humano, se presionan márgenes, y las empresas reinvierten el ahorro laboral en más cómputo, lo que acelera la sustitución. En esa dinámica surge el “PIB fantasma” que se entiende como la producción registrada que no se convierte en demanda efectiva porque las máquinas no consumen.

México enfrenta el problema con una agravante estructural, ya que el Impuesto sobre la Renta (ISR) de personas físicas y las cuotas obrero-patronales (IMSS/ISSSTE) representan una porción importante del financiamiento público.

El Problema es que si la IA sustituye al trabajador de cuello blanco (gerentes, contadores, analistas), no solo desaparece el consumo, sino que el Estado pierde la retención inmediata de impuestos.

México tiene una economía con una alta brecha de productividad. Si el sector servicios formal (que ya es reducido frente a la informalidad) se automatiza, la recaudación por sueldos y salarios entraría en una fase de inanición.

Este escenario tensiona, además, el marco clásico como el de Richard Musgrave (1959) quien definía tres funciones del Estado: asignación, distribución y estabilización. En el escenario de 2028, estas funciones fallan:

  • Desestabilización: Las herramientas de política fiscal tradicionales (como bajar tasas o incentivos fiscales) no funcionan porque la crisis no es de liquidez, sino de obsolescencia humana.
  • Distribución: El artículo menciona que «las ganancias se destinan al capital y la informática, no a la mano de obra». Para México, esto exacerbaría el coeficiente de Gini a niveles explosivos, ya que la propiedad del capital tecnológico está altamente concentrada en el extranjero.

México se encuentra en una posición particularmente precaria frente a esta «espiral de desplazamiento».

La dimensión transfronteriza del fenómeno es importante. El texto menciona cómo India perdería su ventaja en servicios de Tecnologías de información. México, que ha apostado por el nearshoring y el soporte administrativo para EE. UU., enfrentaría un golpe similar. Si un agente de IA puede gestionar la logística o la programación desde un servidor en Dakota del Norte a un costo marginal cercano a cero, la ventaja de la «mano de obra competitiva» mexicana se evapora.

En el plano financiero, el crédito doméstico también queda expuesto, si bien el mercado hipotecario mexicano no es tan profundo como el estadounidense, el sector bancario en México es altamente sensible a la estabilidad del empleo formal. Una caída en la demanda de los «deciles superiores» (quienes compran casas y autos) paralizaría el crédito interno, afectando la capitalización de la banca mexicana.

Para evitar el colapso descrito en el memorando de 2028, la Ciencia Fiscal en México debe evolucionar hacia una arquitectura capaz de regular y gravar el rendimiento algorítmico. En términos prácticos, México debe fortalecer sus reglas sobre beneficios derivados de datos y algoritmos para evitar la fuga de base gravable hacia los dueños de clústeres de computación y plataformas que operan transfronterizamente.

En líneas finales, el escenario de 2028 nos advierte que el crecimiento de la productividad sin distribución es una forma de deflación social. Para México, el riesgo no es solo el desempleo, sino la pérdida de la soberanía fiscal si la base gravable se traslada de las personas a máquinas- algoritmos invisibles que operan fuera de sus fronteras. Ese ejercicio prospectivo de Citrini sobre el quiebre entre valor creado y tributación efectiva es el canario en la mina, por ello, la fiscalidad del futuro debe dejar de gravar qué hace el humano para empezar a gravar el valor que produce el algoritmo.

Es cuánto.

Alma Cienfuegos | Reflexiones desde la Ciencia Fiscal.

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